viernes, 30 de marzo de 2012

El primer ministro nipón delega en Katsuya Okada su polémica subida del IVA


http://eldia.es/2012-01-13/ECONOMIA/22-primer-ministro-nipon-delega-Katsuya-Okada-polemica-subida-IVA.htm

http://www.eumed.net/rev/japon/00/min-0.htm

En nota publicada el pasado 13 de enero de 2012, cuyo encabezado dice: “El primer ministro nipón delega en Katsuya Okada su polémica subida del IVA”, del diario español El Día, se destaca que el primer ministro japonés, Yoshihiko Noda, nombró a cinco nuevos ministros de su Gabinete, entre ellos, a Katsuya Okada, quien se encargará de encauzar la ansiada reforma fiscal que persigue el jefe de Gobierno nipón.

Okada, designado nuevo viceprimer ministro y ministro al frente de la cartera de Reforma Administrativa, se convierte así en la mano derecha de Noda y en el hombre que deberá sacar adelante la reforma de la seguridad social y la polémica subida del IVA que el primer ministro ha querido implementar desde que llegó al poder.

La ley que pretende aprobar Noda, un fiel defensor de la disciplina fiscal, prevé aumentar inicialmente en 2014 el impuesto sobre el consumo, actualmente en el 5 por ciento, hasta el 8 por ciento y un año más tarde hasta el 10 por ciento.

Esta subida impositiva y la prometida reforma del sistema de seguridad social pretende cubrir los costes derivados de una de las sociedades más envejecidas del mundo y con mayor esperanza de vida, y evitar que el país aumente aún más su abultada deuda pública, la mayor del mundo industrializado.

Noda confirmó que con la reestructuración de su Gabinete ha escogido a las personas idóneas para afrontar los dos grandes retos que asumió con su llegada al poder: enderezar la compleja situación económica del país y la reconstrucción de las zonas devastas por el terremoto de marzo y la crisis nuclear de Fukushima.

La destacada trayectoria política de Okada, que en su momento presidió el hoy gobernante Partido Democrático (PD), ha llevado a Noda a delegar en él la difícil tarea de negociar estas medidas con la oposición, que controla desde 2010 la Cámara Alta y es contraria a las reformas.

Con el nombramiento de Okada y los otros cuatro ministros, Noda busca dotar a su Gobierno de un rostro más amable ante el principal grupo opositor, el Partido Liberal Demócrata (PLD), especialmente al sustituir a los ministros al frente de Defensa y de Consumo, Yasuo Ichikawa y Kenji Yamaoka.

Con el lavado de cara de su Gabinete, Noda también pretende reforzar a su Gobierno, cada vez más hundido en las encuestas, de cara al electorado.

El último sondeo de la agencia local Kyodo, publicado el pasado fin de semana, indicaba que el apoyo de los nipones hacia el actual Ejecutivo es inferior al 40 por ciento, y que tres cuartas partes de los encuestados consideran que los detalles ofrecidos por el primer ministro con respecto a su plan de subir el IVA son insuficientes.

Hay que recordar que las tres subidas del impuesto sobre el consumo implementadas por Japón en las últimas dos décadas fueron sistemáticamente castigadas en la urnas.

Consciente de la impopularidad de la medida, Noda ha considerado que Okada es el mejor interlocutor posible para presentar su controvertida reforma fiscal, que no solo desata las airadas quejas de la oposición y deja confusos a los japoneses, sino que provoca duras desavenencias en el seno del PD.

De hecho, el proyecto de ley, que el Gobierno prevé presentar en marzo, fue consensuado tras días de disputas internas dentro del partido y supuso la dimisión de diez legisladores.

El jefe de Gobierno, que ha convertido la reforma fiscal en su principal caballo de batalla, calificó este paquete de medidas como "la culminación" de su carrera política.

Noda incluso llegó a insinuar que de no lograr la aprobación de su partido, convocaría elecciones anticipadas, lo que tornaría los comicios en una suerte de referéndum sobre su plan, exactamente lo que hizo el ex primer ministro Junichiro Koizumi en 2005 para llevar a cabo su polémica privatización de la caja postal nipona.

Comentarios a la Nota.

Respecto a la nota podemos comentar varios aspectos fundamentales que se destacan en los países con sistemas de gobierno parlamentario.


En primer lugar, recordemos que con el fin de la Segunda Guerra Mundial, Japón pone en vigor una nueva Constitución adoptando así un sistema democrático y esforzándose para crecer como una nueva potencia económica.

La Constitución de Japón entró en vigencia el 3 de mayo de 1947 y es notable por su declaración acerca de que la soberanía reside en el pueblo, su afirmación de los derechos humanos fundamentales y su renunciamiento a la guerra y a las armas.

Esta nueva Constitución declara que el Emperador debe ser "el símbolo del Estado y de la unidad del pueblo, derivando su posición de la voluntad del pueblo en la cual reside la soberanía".

El sistema político del Japón es el de la democracia constitucional  y las actividades del gobierno se dividen en los tres órganos: legislativo, ejecutivo y judicial.

La Dieta (Dividida en dos Cámaras: la Cámara de Representantes y la Cámara de Consejeros), es el más alto órgano del poder del Estado y, por lo tanto, tiene precedencia por sobre el Ejecutivo. La designación del Primer Ministro, quien encabeza el Poder Ejecutivo, se realiza por resolución de la Dieta. Japón practica un sistema de Gabinete parlamentario por el cual el Primer Ministro designa a la mayoría de los miembros del Gabinete (de entre los miembros de la Dieta). De esta manera, el Gabinete trabaja en solidaridad con la Dieta y es responsable ante ella. Como vemos, la Dieta, tiene la facultad de designar al Primer Ministro y al Presidente de la Corte Suprema de Justicia, quienes son nombrados, formalmente, por el Emperador.

También tiene autoridad para designar al Presidente y a otros jueces de la Cortes Suprema, que son quienes determinan la constitucionalidad de las leyes o de los actos oficiales.

Con fundamento en lo anterior, tenemos que el Primer Ministro japonés, Yoshihiko Noda, fue nombrado, formalmente, por el Emperador y designado por la Dieta, fundamentalmente por la mayoría en la Cámara baja, representada por el Partido Democrático (PD).

En segundo lugar, la Constitución faculta al Primer Ministro japonés, Yoshihiko Noda, emanado de la mayoría en la Cámara de Representantes, para poder nombrar a nuevos ministros de su Gabinete.

Asimismo, y como punto número tres tenemos que el Primer Ministro como Jefe de Gobierno, tiene la facultad para presentar una reforma fiscal a través de un interlocutor capaz ante la oposición (Partido Liberal Demócrata (PLD)), que, cabe resaltar, tiene la mayoría en la Cámara de los Consejeros.

Recordemos que el Gabinete trabaja en solidaridad con la Dieta y es responsable ante ella.

Al respecto la nota nos aclara que el proyecto de ley, que el Gobierno prevé presentar en marzo, fue consensuado tras días de disputas internas dentro del partido y supuso la dimisión de diez legisladores.

En particular, el Primer Ministro ejecuta estas acciones como parte de los dos grandes retos que asumió con su llegada al poder: enderezar la compleja situación económica del país y la reconstrucción de las zonas devastas por el terremoto de marzo y la crisis nuclear de Fukushima.

En cuarto lugar hay que resaltar que con el reciente nombramiento de un nuevo equipo de funcionarios en el Gabinete, Yoshihiko Noda pretende reforzar a su Gobierno, cada vez más hundido en las encuestas, de cara al electorado.

Lo anterior es muy importante puesto que la popularidad del Partido gobernante es muy pobre, en virtud de las reformas fiscales propuestas y, para fines electorales los bonos del Ejecutivo tienen que ser fuertes para no ser castigados con el voto de los ciudadano y perder así la mayoría parlamentaria, que significa perder el poder en el Gobierno.

Respecto a lo anterior la nota nos dice que en las tres subidas del impuesto sobre el consumo implementadas por Japón en las últimas dos décadas fueron sistemáticamente castigadas en la urnas.

Y por último, cabe anotar que un aspecto fundamental en los sistemas de gobierno Parlamentario es la facultad del Jefe de Gobierno para disolver la Cámara Baja, en este caso la Cámara de Representantes y la facultad de esta misma Cámara de introducir votos de censura respecto del Gabinete.

Al respecto debemos señalar que el Primer Ministro ha llegado a insinuar que de no lograr la aprobación de su partido, convocaría elecciones anticipadas, lo que tornaría los comicios en una suerte de referéndum sobre su plan.

Lo anterior, con el fin de lograr que se pueda constituir una mayoría parlamentaria afín al Gobierno en turno y que prosperen las reformas fiscales, económicas y sociales planteadas por éste.




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