Como vemos, y en momentos en que la economía experimenta un freno brusco, la presidenta brasileña Dilma Rousseff ha decidido cerrar todos los frentes abiertos de crisis con las fuerzas de oposición y fiel a su estilo, está decidida a luchar contra la corrupción y la ineficiencia, quitando de su gabinete a más ministros y dando muestras de firmeza en el Congreso.
La más reciente víctima
en este sentido fue Alfonso Florence, el ministro de Desarrollo Agrario, quien
el miércoles fue reemplazado por Pepe Vargas, del Partido de los Trabajadores
(PT), como su antecesor. La mandataria decidió reemplazar también a los líderes
de las bancadas oficialistas en las dos cámaras.
Esto nos habla de la
necesidad de la
Presidenta Brasileña para plantear una
nueva relación con sus aliados en el Congreso a partir de la lucha contra la
corrupción. Una República Presidencialista como Brasil y desde la óptica de la
división clásica de los poderes, requiere de equilibrios entre el Poder Ejecutivo
y el Poder Legislativo a fin de que puedan colaborar con las acciones de
gobierno y que las política públicas sea exitosas.
Y como si no fueran
pocos los frentes abiertos, en días pasados surgió el de la
FIFA , que reclama a Brasil atrasos en las
obras para el Mundial de Futbol de 2014.
El gobierno, que
reconoció cierto atraso en las obras de infraestructura prometidas, y buena
parte de los amantes del futbol en Brasil, recibieron, en todo caso, un regalo:
el lunes, Ricardo Teixeira anunció su salida de la
Confederación Brasileña de
Futbol (CBF), después de 23 años en el cargo, y del Comité Organizador de la
Copa del
Mundo. Un hecho que, más que futbolístico, es político, debido a las
acusaciones de corrupción que el dirigente cargaba sobre sus espaldas.
De hecho, el periodista
deportivo más respetado del Brasil, Juca Kfuori, dijo que “es una victoria del
gobierno de Rousseff, ya que ahora se podrá celebrar un copa del mundo mucho
más transparente”, dando una muestra más de que cuando en la política y en la
economía todo se torna negativo, las buenas noticias, como ocurrió a lo largo
de su historia reciente, a Brasil le llegan desde el futbol.
No hay comentarios:
Publicar un comentario