martes, 15 de mayo de 2012

Presidente griego propone gobierno de tecnócratas para evitar elecciones



El presidente griego Carolos Papulias propuso el lunes a los partidos políticos la formación de un gobierno de notables para evitar nuevas elecciones en junio y una salida del país de la zona euro, en una jornada marcada por las presiones internacionales y el nerviosismo de los mercados.

Esta idea de un gobierno de personalidades ajenas a la política, que deberá contar con el apoyo del Parlamento, no fue rechazada de entrada y será objeto de nuevas negociaciones el martes en las que participarán todos los partidos con representación parlamentaria salvo el neonazi Amanecer Dorado.

Este gobierno fue propuesto para evitar elecciones y conformar un gobierno de coalición. Sin embargo, si no se encuentra un acuerdo para formar un gobierno antes del jueves, deberán convocarse nuevos comicios en un mes.

Los tres líderes políticos presentes dijeron que este nuevo gobierno de notables tendría como tarea flexibilizar y renegociar a largo plazo las medidas de austeridad drásticas impuestas a Grecia a cambio de la asistencia financiera de la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Pero los líderes de la Eurozona ya dieron a entender que si Grecia no respeta escrupulosamente las condiciones del plan de rescate internacional, están preparados para dejarle salir del euro, aunque esta decisión pueda desestabilizar todo el proyecto de moneda única.

Parece estar muy claro que el tabú de una salida de Grecia de la zona euro parece haberse roto en Europa, donde se endurece el mensaje para que Atenas aplique la austeridad pese al descontento de la calle y el caos político.
Sin embargo, las elecciones legislativas griegas estuvieron marcadas por un sonoro rechazo a las medidas de austeridad.

Comentarios a la Nota:

Aquellos que consideran que la soberanía es un dogma anticuado, suelen apelar a la falta de autonomía del Estado moderno, que le obliga a cooperar institucionalmente tanto con poderes fácticos en el interior, como en sus relaciones internacionales con otros Estados.

Y si bien la Unión Europea vino a revolucionar el concepto de soberanía, la cooperación entre los países europeos no se entendería sino partimos de que el poder soberano europeo está fundado justamente en la voluntad democrática de los pueblos de los Estados miembros.

El Estado constitucional es como cualquier otro Estado, un poder político organizado y, por tanto, hacia el interior soberano. Haciendo uso del monopolio del que goza para establecer derecho obligatorio para todos aquellos que están sometidos a su autoridad a través de normas jurídicas vinculantes, cuya aplicación se impone gracias a la coercibilidad, lo que permite al Estado la legalidad para tomar facultades en todos los asuntos públicos.

Es por ello que considero importante seguir diferenciando en el Estado democrático entre Estado y sociedad, aunque sea ésta última la que otorga legitimación democrática a los órganos estatales y a las decisiones que éstos toman.

En este sentido, Pedro Cruz Villalón reflexiona sobre la relación del Estado y la sociedad, así como de la necesidad de una separación funcional que permita al Estado constituirse como una unidad de acción organizada, vinculado funcionalmente a la sociedad.

Este autor se aleja de aquellos teóricos que ven al Estado como una unidad sustancial, previa superior y externa a la sociedad, que se equivocan en el entendimiento del Estado moderno y su papel de velar por los derechos del ser humano y promover la cooperación social.

Por ello, asegura, el Estado debe constituirse en sinergia con la sociedad, originándose una pluralidad de dependencias recíprocas donde la democracia sea el garante de la libertad.

Sólo puede hablarse de una verdadera democracia, representativa y participativa, cuando la composición formal y material del sistema, guarda una correspondencia adecuada con las diversas fuerzas que conforman la sociedad y, les permite a todas ellas, participar en la adopción de las decisiones que le competen al Estado.

Es así que si el presidente griego Carolos Papulias y los partidos políticos no son capaces de satisfacer las expectativas del pueblo griego con la formación de un gobierno de coalición integrado por notables ajenos a la política, que cuente con el apoyo del Parlamento, y que tendrá como propósito  la renegociación a largo plazo de la deuda de Grecia y las medidas de austeridad drásticas impuestas a Grecia a cambio de la asistencia financiera de la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), esta nueva intentona fracasará ya que las elecciones legislativas griegas estuvieron marcadas por un sonoro rechazo a las medidas de austeridad.
  
Es esta paradoja la que le brinda una importancia y relevante actualidad a la actuación del Ejecutivo con respecto a la participación ciudadana, ya que ésta aparece como un principio de organización social y de ordenamiento político en la planeación de sus acciones que ayuda a conducir la toma de decisiones del gobierno.

Para ello, conviene que el Poder Ejecutivo facilite la participación de todos los ciudadanos y, mantener sobre todo, una vinculación permanente con su partido y su electorado para alcanzar el fin democrático y una integración eficaz de la acción gubernamental que se intenta con la instauración de este nuevo Gobierno y la legitimación en la formación de la voluntad política, además de intervenir activamente en la tarea de construir la voluntad estatal y en el conjunto de las decisiones que a diario se toman en la administración pública, a fin de alcanzar el bienestar ciudadano y la preservación del propio sistema político, económico y social.

Peter Häberle afirma que el principio democrático es el elemento clave para excluir el dominio absoluto del Estado y que el ejercicio del poder sea arbitrario.

Es por ello relevante tomar en cuenta la dignidad humana como un postulado esencial al que hace alusión Peter Häberle, en el sentido en que es la Constitución la entidad receptora de los procesos culturales, misma que los desarrolla y en los que se encuentra inmersa, surgiendo entonces como el logro cultural por antonomasia, una cristalización cultural resultante de la  unión entre el pueblo y la dignidad humana, entre la razón y la libertad, entre los intereses particulares y el bien común, entre el poder y el derecho.

En el caso, de Grecia vemos una clara pugna entre la dignidad humana con respecto a las medidas de austeridad impuestas a Grecia a cambio de la asistencia financiera de la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI), que empobrecerán  a la mayoría de los griegos.

Por tanto, la gobernabilidad es un ejercicio de cooperación y organización social, que, con inteligencia y astucia, orienta al complejo social para hacerlo corresponsable en el diseño e instrumentación de acciones sobre temas concretos y de interés público.

Por ello, la gobernabilidad debe ser capaz de llevar a la sociedad a los acuerdos básicos de convivencia entre posturas diferentes y debe al mismo tiempo, procurar espacios donde se respeten las diferencias y se construyan las grandes decisiones, en un ambiente de respeto y concordancia. Esta será la prueba de fuego para Grecia.

Es decir, si el Poder Ejecutivo  aspira a la gobernabilidad, tendrá que asumir el compromiso de modificar y enriquecer sus propias iniciativas a partir de adoptar como suyas, propuestas o decisiones ciudadanas. Ese será el mundo donde se desenvolverán los gobiernos que aspiren a la gobernabilidad democrática.


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