“Reflexiones sobre el Kybalion”
“ Los labios de la sabiduría permanecen cerrados,
excepto para los oídos del entendimiento.”
Si partimos del hecho de que todo está en el TODO, no es lo menos que el TODO está en todas las cosas.
Este axioma que parte del propio pensamiento de Hermes Trismegisto, me permite estar en desacuerdo en que nadie, excepto el TODO mismo, puede comprender su naturaleza y su propio ser.
Los hermetistas creen y enseñan que el TODO en si mismo, es y debe ser incognoscible.
La reflexión anterior, me permite discrepar y adentrarme de manera filosófica a la especulación de comprender las cosas cognoscibles y pensables que tienen realidad por sí mismas, al tiempo de conocer las verdades relacionadas con la existencia del TODO.
La lectura de El Kybalion nos adentra al estudio y comprensión de las siete leyes que rigen al Universo y entender las enseñanzas de la filosofía hermética, también conocidos como los siete principios del hermetismo.
Estos siete principios o axiomas, tal y como están descritos en El Kybalion son:
• Mentalismo. Todo es mente; el universo es mental.
• Correspondencia. Como es arriba es abajo; como es abajo es arriba, este principio se manifiesta en tres grandes planos: el Físico, el Mental y el Espiritual.
• Vibración. Todo está en movimiento; nada está inmóvil; todo se mueve; todo vive.
• Polaridad. Todo tiene dos polos; su par de opuestos; los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los opuestos son idénticos en naturaleza; los extremos se tocan.
• Ritmo. Todo fluye y refluye; todo tiene sus periodos de avance y retroceso; todo asciende y desciende; todo se mueve como un péndulo; el ritmo es la compensación.
• Causa y efecto. Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo a la Ley; la suerte o azar no es más que el nombre que se le da a la ley no reconocida; hay muchos planos de causalidad, pero nada escapa a la Ley.
• Generación. Todo tiene su principio masculino y femenino; la generación se manifiesta en todos los planos. El plano físico es la sexualidad.
El autor de El Kybalion, Hermes Trismegisto, es el nombre griego de un personaje mítico egipcio, mencionado primordialmente en la literatura ocultista como un sabio que trabajó en la alquimia y desarrolló un sistema de creencias metafísicas que hoy es conocida como hermética.
El Kybalion es una obra que se le considera esotérica, término mal entendido en la actualidad, ya que se le desvincula de la ciencia tal y como la conocemos hoy en día, aunque hay que reconocer que se trata de conocimiento precientífico.
El conocimiento de las siete leyes universales nos ayuda a reflexionar acerca de la creación mental del TODO y cómo poder manejar las verdades absolutas tal como las conoce y las ve la mente de Dios, de tal manera que nos permite elevarnos a un plano Espiritual, al tiempo de alejarnos de aquellas verdades relativas tal y como la razón del hombre las comprende.
Si nos apropiamos y vivimos conforme a los siete principios que rigen al Universo, habremos adquirido gran conocimiento y podremos caminar por el sendero de la verdad.
Hermes Trismegisto lo resume de la siguiente manera: “Los principios de la verdad son siete; el que comprende esto perfectamente, posee la clave mágica ante la cual las puertas del templo se abrirán de par en par”.
Mi conclusión es que, si la “verdadera transmutación hermética es un arte mental” como lo afirma El Kybalion, podemos a través del conocimiento de la mente universal (TODO), influenciar nuestro entorno a través de su propia naturaleza que vive en nosotros y, en esta medida, encontrar una explicación de todos los fenómenos y manifestaciones de la sustancia mental del universo.
Si el Universo es mental en su naturaleza sustancial y podemos fluir a través de él, lograremos cambiar las condiciones y fenómenos del universo a partir de la fuente creadora e infinita del Espíritu y encontrarnos con la verdad fundamental.
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